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La Canon
EOS 40D lucha en el competitivo segmento de las réflex de tipo medio, y
gracias a su calidad de construcción, su compatibilidad con los objetivos y
accesorios Canon y su calidad de imagen, tanto en lo referente a resolución
como a nivel de ruido, continua siendo una buena opción a pesar del tiempo que
lleva en el mercado, especialmente para los usuarios de equipos Canon que
deseen actualizar su cámara actual, más vieja o de categoría inferior. Respecto
a la 30D y anteriores cámaras, los cambios más significativos se refieren no
solo al típico aumento de resolución, sino a la incorporación de nuevas
tecnologías como la limpieza del sensor o el Live View; respecto a las Canon
de segmento más bajo (400D, 450D, 1000D), la solidez del cuerpo y las
prestaciones (velocidad, control) son quizá os puntos que nos decidirán a
realizar el salto.
Su sensor
de imagen CMOS de 10 MP logra una fotografías excelentes, que podemos ampliar
en copias de gran tamaño sin problemas, con colores neutrales y un nivel de
ruido increíblemente bajo, incluso al utilizar sensibilidades altas. Además,
la cámara es rápida de utilizar, gracias a su casi instantánea puesta en
marcha, su autofocus rápido y preciso (con nueve puntos) y su velocidad de
disparo en ráfaga de 6,5 fotos por segundo, con unas series realmente
amplias, de hasta 75 fotos consecutivas en JPG y 17 en RAW, más que suficiente
para foto de acción.
Sus
posibilidades de control creativo fotográfico y digital son muy grandes, con
todos los modos de exposición, de medición de luz, de control del balance de
blancos, ajustes de la imagen (contraste, saturación ,etc),
selección de espacio de color, modo de blanco y negro con filtros y los Picture
Styles para ajustar las fotos a diversos ajustes predefinidos
o personalizados por el usuario.
Destacar además
las novedades tecnológicas antes mencionadas: el sistema de limpieza del
polvo del sensor y la función de previsualización
de imagen en modo toma en la pantalla LCD (Live View); por cierta, la
pantalla también ha crecido respecto a sus predecesoras, llegando ahora a las
3 pulgadas. El visor óptico también es ahora más grande y luminoso, y permite
el uso de pantallas de enfoque intecambiable.
La cámara
usa para el almacenamiento de las fotos tarjetas Compact Flash, y su batería
de litio (la ya clásica BP-511A) posee una gran autonomía. Como buena réflex
Canon, es además compatible con las ópticas EF y EF-S EOS y con los flashes
EX (dispone además de conexión sincro X para
flashes de estudio), disponiendo además de una gran cantidad de accesorios
como una práctica empuñadura vertical o otra para la conexión sin cables wi-fi.
Como
puntos débiles (pocos), mencionar la frágil tapa de goma para los conectores,
el balance de blancos en interiores (un clásico) y la luz de ayuda al
enfoque, que funciona en conjunción con el flash.
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