|
|
 |
|
|
|
|
|
 |
|
 |
|
|
 |
 |
 |
 |
|
|
Exterior
|
En la primera impresión al tomarla en nuestras manos, apreciamos que su aspecto y acabado inspiran un mejor ‘feeling’ que su competidora, gracias al acierto en los plásticos utilizados y el sobrio color negro empleado, que, porque no decirlo, la hace parecer más ´pro´ que el color gris de la Canon. Su tamaño y peso (refiriéndonos al kit estándar de cámara y óptica 27-105 mm equivalente en paso universal) también son algo superiores, con un excelente equilibrio, y su empuñadura nos da una gran seguridad.
|
Manejo
|
El trabajo con ella es similar al de cualquier réflex tradicional, con unos controles al estilo clásico (dial de modos de exposición con acceso directo a los mismos, por ejemplo), y los fotógrafos agradecerán el hecho de que muchos parámetros de funcionamiento de la cámara tienen un botón para acceder a ellos directamente (por poner unos pocos ejemplos, la sensibilidad ISO, el balance de blancos o el autobracketing), y no a través de la más lenta navegación por menús. Los menús, por cierto, están íntegramente en castellano y son realmente claros y extensos (el único problema que podemos tener es perdernos para buscar una opción determinada), pudiendo desde ellos controlar aspectos realmente poco frecuentes, como el porcentaje de imagen cubierto por la medición parcial.
|
|
|
 |
|
|
 |
 |
 |
|
Esta prueba ha sido realizada según el estándar DIWA |
|
|
|