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La
Nikon D70 es una cámara excelente; realmente, la marca japonesa ha hecho un
buen trabajo (teniendo en cuenta además las prisas por lanzar el modelo al
mercado tras el golpe de la Canon EOS 300D). Tanto en lo que respecta a
calidad de imagen, a las cuestiones referidas al diseño (ergonomía, calidad y
aspecto de los materiales) y a las prestaciones, es una cámara con una relación
calidad – precio impresionante.
En el
apartado de calidad de imagen, merece una nota muy alta, tanto en el apartado
de la exposición (tiende habitualmente a una ligera subexposición, que nos permite
mantener las luces altas y no afecta a la impresión final), el nivel de
detalle y nitidez, el bajo nivel de ruido (pena de no disponer un ISO 100) y
unos colores siempre en el punto exacto de equilibrio entre naturalidad y ‘viveza’.
La óptica que Nikon recomienda en sus
kits ayuda en gran manera a este buen resultado.
El
diseño de la cámara no ofrece dudas; es un modelo para agradar a los fotógrafos
‘clásicos’, acostumbrados al trabajo con réflex tradicionales. La cámara, con
su acabado y tacto ofrece una excelente sensación de calidad, incrementada
por un peso algo superior al de su competidora principal. Uno de los puntos
clave es la compatibilidad con las anteriores ópticas Nikon y un buen número
de accesorios, aunque ha sido una sorpresa (desagradable) el hecho de solo
ser totalmente compatible con los flashes de última generación (SB-600 y
SB-800).
Las
prestaciones son un auténtico sueño para un fotógrafo de nivel avanzado: la
cantidad de modos de exposición, de sistemas de medición de luz, de ajustes
del balance de blancos y otras ayudas (bracketing, compensación de exposición
y flash, control de sección de lectura parcial, etc) es realmente amplia. De
todas formas, los principiantes también se pueden hacer con ella fácilmente,
gracias a la ‘zona verde’ totalmente automática.
La pregunta del millón: ¿ Qué
cámara réflex de sistema ‘asequible’:Nikon D70 o Canon EOS 300D?. Si disponemos
ya de un sistema de cualquiera de las dos marcas, podremos aprovecharlo en
nuestro paso al modelo correspondiente digital, por lo que, por motivos económicos
y de ergonomía (no costará menos acostumbrarnos a trabajar con ella)
recomendamos quedarnos en la misma marca. En los otros casos, nos debemos
preguntar si la diferencia de precio (la Nikon es algo más cara) nos compensa
por un mayor control en algunos aspectos (tipo de enfoque y medición, por
ejemplo), una velocidad de respuesta ligeramente superior y un cuerpo con una
tacto y acabado superior (aunque algo más pesado); en cuanto a calidad de
imagen, es realmente complicado encontrar diferencias, y afirmar que una cámara
es superior a la otra en este aspecto.
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- Excelente calidad de imagen; muy buen objetivo
incluido en el kit de Nikon.
- Buen equilibrio de color y exposición. Muy poco
ruido en todas las sensibilidades.
- Amplias posibilidades de control fotográfico, incluyendo
modos de exposición, medición de luz , balance de blancos, ayudas a la
exposición, etc.
- ‘Zona verde’ para principiantes
- Compatibilidad con las ópticas Nikon anteriores.
- Diseño, acabado y tacto.
- Posibilidad de trabajo con archivos RAW
- Menús en castellano.
- Excelente visor óptico, con gran cantidad de
información, incluso opción de cuadrícula.
- Compartimiento de la tarjeta CF, por accesibilidad
y seguridad.
- Batería de litio recargable de gran duración,
con cargador externo.
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