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La Olympus E-1 no oculta
en absoluto el sector de mercado a que va dirigida: el profesional; sin duda, ello es por su calidad de
construcción, robustez, tipo de ópticas disponibles, y las inmensas
posibilidades de control fotográfico, sin olvidarnos por supuesto de su
excelente calidad de imagen, no solo por resolución, sino por la precisión de
exposición y equilibrio de color. Uno de los mayores problemas que puede
encontrarse es el hecho de que, al contrario que su competencia (Canon EOS
10D, Fuji S2 Pro o Nikon D100), no se basa en ningún sistema de ópticas de 35
mm existente, por lo que debemos invertir no solo en el cuerpo, también en
los objetivos; de todas maneras, dicha compatibilidad también tiene sus
handicaps, como mencionamos en la introducción, que se ven solucionados en
gran parte con el sistema 4/3; la idea de Olympus es clara: si empezamos en
digital, hagámoslo con todas sus consecuencia y sin lastres del pasado. La
disponibilidad de objetivos, más limitada que un sistema clásico, se verá sin
duda solucionada en los próximos años, tanto con los nuevos objetivos
anunciados por la propia marca, como por los de otros fabricantes, recordemos
que no es un sistema propietario de Olympus, sino que otras marcas (Kodak)
dan soporte al 4/3.
En cuanto a la ergonomía,
la cámara 'cae' realmente bien entre las manos, con una gran sensación de
seguridad, por el peso equilibrado, la empuñadura de gran tamaño y los
acabados en goma en zonas clave para un mejor agarre. Los controles,
abundantes y bien situados, nos permiten gran número de ajustes sin necesidad
de navegar por menús y apartar la vista del visor óptico réflex, que es por
cierto excelente, tanto por visibilidad como por la información mostrada.
Como hemos mencionado, la calidad de imagen de la Olympus E-1 es excelente,
gracias al buen trabajo del sensor de imagen de cinco megapixels (una pena
que no llegue o supere los seis de la competencia antes referida) y a la
calidad de las extraordinarias ópticas; tuvimos la oportunidad de probar las
14-54 mm y 50-200 mm, ambas de primera clase por calidad óptica y
construcción. El sistema de exposición y de balance de blancos (con una
infinidad de controles para ambos, todo lo que necesita u profesional sin
lugar a dudas) funcionan de forma precisa, logrando con todo ello unas
imágenes con las que podremos conseguir copias excelentes y de gran tamaño
sin problemas..
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- Calidad de imagen.
- Enormes posibilidades de control fotográfico;
modos de exposición, medición de luz, control de nitidez, saturación y
contraste, ayudas a la exposición, etc.
- Precisión de exposición.
- Colores naturales. Balance de blancos preciso
y con infinidad de opciones.
- Nivel de ruido hasta 400 ISO. Disponibilidad
de 800/1600/3200.
- Variedad de formatos de imagen, entre ellos
JPG con baja compresión, TIFF y RAW.
- Materiales y acabado profesional. Diversas
combinaciones de compresión y tamaño de imagen.
- Excelente ergonomía; se coge perfecta y
cómodamente y posee una buena empuñadura (por tamaño y material –goma-
).
- Amplios menús en castellano.
- Controles abundantes y bien situados,
destacando el balance de blancos de un toque, previsualización de
profundidad de campo o el doble dial de cambio.
- Visor óptico, por calidad de visión, situación
e información mostrada.
- Utilización de tarjetas Compact Flash, con un
compartimiento de primera clase con bloqueo de seguridad.
- Calidad, tanto óptica como mecánica, de las
ópticas probadas (14-54 mm y 50-200 mm).
- Posibilidades del sistema de flash.
- Sistema 4/3 estándar compatible (en el futuro)
con otras marcas (Kodak, por el momento).
- Duración de la batería y cargador externa.
- Conexión al ordenador de alta velocidad mediante
USB 2.0 o FireWire
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