|
|
 |
|
 |
|
|
|
|
|
 |
|
|
 |
 |
 |
 |
|
|
|
Introducción
|
Olympus no podía quedarse atrás en el segmento de las réflex digitales de precio asequible, y tras revolucionar el mercado con la E-1 y el nuevo sistema Four Thirds (4/3), lanza la E-300, a un nivel de precio similar a la competencia pero con algunas sorpresas.
Lo que es típico es la óptica de serie (un zoom standard 14-45 mm que equivale a un 28-90 mm en fotografía en paso universal, pero a partir de ahí empiezan las sorpresas; en primer lugar, el hecho de tener ocho megapixels, más resolución que las cámaras de la competencia (todas con 6 MP, excepto la Canon EOS 350D que también tiene 8), e incluso que su hermana mayor, la E1 con cinco MP. Es también destacado el mantenimiento de algunas características avanzadas que creíamos que no sobrevivirían al bajar de segmento, como el exclusivo sistema de limpieza ultrasónico del sensor.
La gran diferencia, de todas formas, es su exterior; en lugar del clásico sistema de pentaprisma que encontramos en la inmensa mayoría de cámaras réflex (digitales o no), la imagen llega al visor de tipo Porro (basado en un sistema de cuatro espejos en lugar de un prisma).
|
|
|
 |
|
|
 |
 |
 |
|
Esta prueba ha sido realizada según el estándar DIWA |
|
|
|