|
La Ricoh Caplio R5 es una cámara digital compacta de
atractivo diseño, con un excelente acabado metalizado y un tamaño compacto
que la hace ideal para llevar en el bolsillo. Orientada al segmento de fotógrafos
aficionados principiantes, ofrece diversos extras respecto a las típicas cámaras
de este mismo sector de mercado, que se encuentran fundamentalmente centrados
en su objetivo zoom. Este, con un alcance 7x, es realmente versátil, y llega
desde los 28 mm, un excelente angular, hasta los 200 mm, un tele realmente
poco habitual en un modelo de tamaño tan pequeño; además, la óptica se
repliega totalmente en el interior del cuerpo de la cámara al desconectarse,
lo que facilita su transporte. Más puntos destacados del zoom son el
estabilizador de imagen óptico integrado, para reducir el riesgo de fotos
movidas, y las excelentes posibilidades que nos ofrece en cuanto a macro, ya
que su distancia mínima de enfoque es de solo 1 cm. Esto, unido a un flash
muy equilibrado para las distancias cortas (aunque algo corto de potencia),
nos permitirá poder realizar unas excelentes fotografías de aproximación.
El manejo de la cámara es muy sencillo, con un modo de
trabajo totalmente automático y diversos modos especiales sencillos, con unos
menús claros; de todas formas, la cámara posee igualmente diversos controles
creativos que agradarán a los usuarios algo más avanzados, como la compensación
de exposición, autobracketing, diversos modos de medición de luz o un control
del balance de blancos bastante amplio para una compacta. El único punto débil
en la ergonomía es la situación (disparador e interruptor demasiado cercados)
o tamaño (botón del zoom) de algunos controles. Se agradece la inclusión del
botón Adj, para acceder directamente a diversos controles, como el balance de
blancos, la sensibilidad o la compensación de exposición.
La R5 dispone de una gran pantalla LCD de 2,5 pulgadas, aunque
no posee visor óptico. Las fotos y videos se almacenan en la memoria interna
de 26 MB o en tarjetas de memoria SD opcionales. La batería es recargable de tipo
litio ion, y viene de serie el cargador externo.
En cuanto a la calidad de imagen, nada que objetar para el
público a que va dirigida; el conjunto de sensor de siete megapixels y su
zoom logran imágenes nítidas con colores agradables y naturales, lo que nos permite
llegar a ampliaciones de al menos 20x25 cms (o DIN A4) sin problemas. El
nivel de ruido es correcto hasta los 200 ISO, aunque se dispara a partir de
los 400, habitual en compactas con sensores de pequeño tamaño.
|
- Diseño
estilizado y buena calidad de materiales. Acabado metalizado.
- Extraordinario
objetivo zoom, por su versatilidad focal (7x, 28-200 mm), su capacidad
de macro (1 cm de distancia mínima de enfoque) y el hecho de replegarse
totalmente en el cuerpo de la cámara al desconectarse.
- Estabilización
óptica de imagen para reducir el riesgo de fotos movidas
- Buena
calidad de imagen gracias a sus siete megapixels y su óptica.
- LCD
de gran tamaño (2,5 pulgadas). Histograma y cuadrícula para encuadre.
- Flash
con buena capacidad para macro
- Gran
facilidad de uso.
- Modo
especiales ‘scene’
- Diversos
controles creativos, como compensación de exposición, autobracketing, balance
de blancos, modo ráfaga, etc
- Menús
con una buena cantidad de opciones y en castellano.
- Batería
de litio ion recargable con cargador externo de buena capacidad.
- Utilización
de tarjetas Secure Digital (SD) estándar.
- Velocidad
de proceso, enfoque y puesta en marcha
|