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La Ricoh Caplio R7 es una cámara digital compacta de atractivo
diseño, con un excelente acabado metalizado y un tamaño compacto que la hace
ideal para llevar en el bolsillo. Poco más que decir respecto a sus
predecesoras R5 y R6, a partir de las cuales ha evolucionado ligeramente
tanto en el aumento de resolución, como en una pantalla ligeramente más
grande y diversos retoques a nivel de ergonomía. El punto más destacado y
diferenciador de esta gama de cámaras de la marca Ricoh
es su excelente y versátil 7x, con unos extremos focales de 28 mm en angular,
y 200 mm en tele (poco habitual en este segmento) que permiten que nos podamos
enfrentar a una gran variedad de sujetos fotográficos. Como extra, la óptica
se repliega totalmente en el interior del cuerpo cuando apagamos la cámara,
lo que facilita su transporte. Más puntos destacados del zoom son el
estabilizador de imagen óptico integrado, para reducir el riesgo de fotos
movidas, y las excelentes posibilidades que nos ofrece en cuanto a macro, ya
que su distancia mínima de enfoque es de solo 1 cm.
El manejo de la cámara es muy sencillo, con
un modo de trabajo totalmente automático y diversos modos especiales scene de fácil uso y acceso por un claro menú; de todas
formas, la cámara posee igualmente diversos controles creativos que agradarán
a los usuarios algo más avanzados, como la compensación de exposición, autobracketing, diversos modos de medición de luz o un
control del balance de blancos bastante amplio para una compacta. Se agradece
la inclusión del mini joystick Adj, que nos permite
acceder directamente a diversos controles, como el balance de blancos, la
sensibilidad o la compensación de exposición.
La R7 dispone de una gran pantalla LCD de
2,7 pulgadas, aunque no posee visor óptico. Las fotos y videos se almacenan
en la memoria interna de 24 MB o en tarjetas de memoria SD u SDHC (SD de alta
capacidad, a partir de 4 GB) opcionales. La batería es recargable de tipo
litio ion, y viene de serie el cargador externo.
En cuanto a la calidad de imagen, nada que
objetar para el público a que va dirigida; el conjunto de sensor de ocho megapixels y su zoom logran imágenes nítidas con colores
agradables y naturales, lo que nos permite llegar a ampliaciones de al menos
20x25 cms (o DIN A4) sin problemas. El nivel de
ruido es correcto hasta los 200 ISO, aunque se dispara a partir de los 400, lo
que ya va siendo habitual en compactas con sensores de pequeño tamaño.
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- Diseño
estilizado y buena calidad de materiales. Acabado metalizado.
- Extraordinario
objetivo zoom, por su versatilidad focal (7x, 28-200 mm), su capacidad de
macro (1 cm de distancia mínima de enfoque) y el hecho de replegarse
totalmente en el cuerpo de la cámara al desconectarse.
- Estabilización
óptica de imagen para reducir el riesgo de fotos movidas
- Buena
calidad de imagen gracias a sus ocho megapixels
y su óptica.
- LCD
de gran tamaño (2,7 pulgadas). Histograma y cuadrícula para encuadre.
- Buena
facilidad de uso con modos especiales ‘scene’
- Diversos
controles creativos, como compensación de exposición, autobracketing, balance de blancos, etc. Mini Joystick
de acceso directo a diversos ajustes
- Menús
con una buena cantidad de opciones y en castellano.
- Batería
de litio ion recargable con cargador externo.
- Utilización
de tarjetas Secure Digital (SD) o SDHC estándar.
- Velocidad
de proceso, enfoque y puesta en marcha
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