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Sensor y resolución
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La Sony 828 monta un sensor de ocho megapixels de resolución con un tamaño máximo de imagen de 3264 x 2448 pixels, con posibilidad de utilizar tamaños menores (con muchas opciones) para ahorrar espacio en la tarjeta.
La imágenes se pueden almacenar en formato JPG (con dos niveles de compresión), en TIFF o en RAW directamente del sensor; estamos hablando de un modelo de gama alta, y los usuarios avanzados agradecerán esta última opción, complementada con el software de descarga y conversión, aunque debemos recordar que la velocidad de proceso y grabación no está a la altura de las réflex digitales.
La sensibilidad ISO equivalente se puede ajustar de forma automática o manualmente, con valores de 100 a 800. Hay que destacar que el nivel de ruido es superior al de los modelos de cinco megapixels, al menos en pantalla, reduciéndose considerablemente al imprimir copias.
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Exposición
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La lista de controles y posibilidades fotográficas es realmente amplia y haría enrojecer sin problemas a la réflex tradicional más profesional.
No se limita a los modos y ayudas (autobracketing, compensación ...) de exposición, sino a sistemas avanzados de lectura de luz, controles de saturación, nitidez o contraste o disparo en ráfaga, junto con los modos especiales nocturnos (Nightshot).
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Balance de blancos y otros ajustes
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Otros aspecto en el que tenemos un gran nivel de control es el balance de blancos (equilibrio de color); disponemos de modos automático, predefinidos y manual de un toque.
Aunque no creemos que sea una opción decisiva para la posible clientela a que va dirigida, la cámara puede grabar secuencias de vídeo con buena calidad, que incorporando además sencillas funciones de edición integradas en la propia cámara.
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Esta prueba ha sido realizada según el estándar DIWA |
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